Sin excusas: ¡Juega como un campeón!

McGuinness-PhotoEsta era la frase de guerra de Mike McGuinness (No Excuses: Play like a champion!) y he de decir que ha calado en mí; Mike McGuinness, para quien no sepa quién es -que es muy posible- fue el Vicepresidente mundial de ventas de Sophos durante varios años de los que estuve en dicha empresa y he de decir, que era un tipo cercano para estar en lo alto de una compañía que facturaba entonces 400 millones..

Nunca trabajé directamente con él pero transmitía buen rollo y de vez en cuando nos escribía a todos los empleados contándonos cómo iban las cosas y la estrategia a seguir. Desde luego sabía cómo hacerte partícipe del proyecto.

Volviendo al tema de las excusas: He leído que en España, somos muy dados a poner excusas pero dudo que realmente esto sea un problema mayor en España que en cualquier otro país.. Posiblemente forma parte de la condición humana y ocurre en todas partes; En cualquier caso, si ocurre más o menos aquí, es algo en el fondo, irrelevante.

Lo que importa es si pones excusas y buscas culpables, o si por el contrario, buscas el cómo; si buscas soluciones. Y a mí, desde luego, me ha ocurrido desde que tengo uso de razón: Cuando era pequeño y tampoco lo racionalizaba mucho, buscaba excusas, -llamadlo disculpas si queréis- para explicar por qué no había hecho lo que se suponía que tenía que haber hecho; En definitiva: buscando excusas para explicar por qué no conseguía mis metas. Probablemente no era un acto consciente, pero al final lo que importa es que así era. Claro, que el pequeño detalle es que no eran MIS metas; Sino las metas que otros me decían que debía lograr. 🙂 –¿Veis? ya he colado una excusa creíble– 😉

Cuando emprendes ya no hay excusas que valgan: La meta te la pones tú mismo: Los objetivos, el deseo de lograrlo y cómo quieres hacerlo es responsabilidad tuya y de nadie más. No hay nadie en quien descargar responsabilidad alguna -o peor aún: culpas- ; Con el banco no valen las excusas; Cuando tu familia tiene que comer tampoco. Sólo importa si comes o pasas hambre; Sólo importa si pagas la hipoteca o te quedas en la calle. ¡No valen las excusas por nobles que sean! – No valen porque:

  • Los objetivos los pones tú
  • La estrategia la estableces tú
  • El que negocia con clientes y proveedores ere tú
  • El que ejecuta eres tú o quien tú elijes
  • El que vende eres tú
  • El que cobra eres tú
  • El que paga eres tú
  • Los resultados los sufres o disfrutas tú

Culpar-siempre-a-los-demás-enferma

No hay un jefe capullo al que echar la culpa de las malas decisiones; No hay un comercial “que no entiende” vendiendo humo que te monta el lío que luego tú debes resolver.. Si el comercial vende humo y te monta un lío es porque tú no le has formado bien; Es porque tú no le diriges bien, o porque tú no has fichado bien.

¿Y de qué excusas hablo? – A continuación unas cuantas:

 

crisis

Excusa 1: LA CRISIS

Es una excusa estupenda y de gran actualidad, que sirve para justificar cualquier fracaso empresarial. Pero en realidad si hablamos de nuevos proyectos (No de negocios que funcionaban desde hace 30 años y ahora ya han quedado obsoletos), esto es un autoengaño, una mentira. Por citar consecuencias de la crisis: la escasez de capital -tanto de inversión como sobre todo de los clientes-, o no tener el equipo adecuado, por poner un ejemplo, hace que las cosas sean menos fáciles pero si el proyecto no funciona a pesar de las dificultades que pueda haber, sólo habrán sido excusas para justificar el fracaso. Además: La humanidad lleva en crisis los últimos… ¿50,000 años? 😉

Excusa 2: No tengo el equipo adecuado

Tendré que buscarme la vida para lograrlo; O como mínimo, para resolver los problemas que resolvería con ese equipo de alguna otra forma que sí me pueda permitir. Hoy día muchas cosas -no todas- se pueden resolver con tecnología; Servicios Cloud; Programando, automatizando procesos.. Otras se pueden conseguir sin mayor problema externalizando o subcontratando trabajos o procesos; Fórmulas de pago por uso, etc. Al final, se puede suplir la falta de equipo de una manera o de otra.. durante el tiempo necesario para hacer crecer el negocio lo suficiente como para poder invertir en dicho equipo.

Excusa 3: No dispongo de suficiente capital / No hay crédito

Christopher_columbus_blond_face_and_ships_schIndudablemente hay negocios para los que sí se necesita un capital elevado y no es fácil y/o posible conseguirlo por ti mismo a no ser que vengas de una familia adinerada o con contactos; Pero entonces, si realmente lo que queremos hacer es ese proyecto para el que necesitamos tanto capital, lo que tenemos que hacer es lo mismo que hizo Cristóbal Colón, que no tenía un céntimo pero estaba tan convencido de que iba a llegar a las Indias atravesando el Océano Atlántico, que a pesar de su error, consiguió quien le financiara el proyecto.

Colón buscó sin descanso esa financiación en quien podía dársela: en las Coronas de Francia, de Portugal, y de Castilla, que finalmente financió el viaje. Hacía falta tesón y determinación para ello; Colón tenía de sobra. NO era fácil pero lo consiguió; Tampoco hay que rendirse: Hay que insistir y transmitir pasión; Sobre todo debes transmitir que lo vas a conseguir, con tanta vehemencia, que finalmente quien no esté convencido de ello aún, vea en tí tanta seguridad que apueste por tí y por tu proyecto. Para conseguir esto, a no ser que seas un actor digno de un Óscar, el primero que tiene que creer en ello eres tú.

Para mí esto es lo más difícil: La mayoría de emprendedores no tenemos del todo claro en todo momento lo que queremos conseguir con nuestro proyecto y sin tenerlo 100% claro es complicado convencer a alguien para que ponga su dinero en nuestras manos; Es difícil que nos “compre”, que financie nuestra una aventura. El inversor nos tiene que ver con la certeza de que vamos a lograrlo. Tiene que darse cuenta de que si no lo financia él, lo financiará otro y perderá su oportunidad de participar contigo; Pero tiene para ello has de mostrar una actitud firme; Has de creer en tu proyecto más que nadie. ¿Tú le dejarías tu dinero a alguien que no va totalmente en serio o que no sabe qué es al 100% lo que quiere? – Yo, NO lo haría.

Excusa 4: No es el sitio o momento adecuado

Directamente pondré un contraejemplo para demostrar que esto no tiene por qué ser ciertomar_plasticos; Simplemente demuestran falta de preparación; Falta de recursos o de determinación a la hora de llevar a cabo un proyecto:

En Israel, o en el desierto de Almería, por poner ejemplos, tenemos unas industrias de la agricultura que son de las más potentes del mundo: y estamos hablando de desiertos. Desde un punto de vista “normal”, el hecho de no conseguir una gran cosecha en el desierto está justificado. ¡Es un desierto! – ¡Cómo vamos a pretender que las plantas crezcan como en un vergel!

Sin embargo, al final del día, habríamos fracasado; Sin embargo, ¿cuál es la postura adecuada? ¿cuál es la que conduce al éxito en una empresa de este calibre?

a) Habrá que analizar por qué no crecen las hortalizas: ¿Falta agua? – Pues habrá que llevar el agua si hace falta; Invertir en tecnología para aprovechar cada gota, etc.

b) ¿Hace demasiado frío por la noche? – Habrá que inventar un “invernadero” de plástico que por las noches retenga el calor y la humedad (por ejemplo)..

Excusa 5: No tengo tiempo

time-management¿Quién no dice esto varias veces al día? Yo mismo uso a diario esta excusa; Pero en realidad también es mentira. ¡Por supuesto que el recurso más escaso en la vida es precisamente el tiempo!

El tiempo que se va, no vuelve.. Y si lo desaprovechamos viendo la tele, jugando al buscaminas (o al Candy Crush que es el juego de moda), cotilleando en el Facebook lo que hacen los demás, etc. no tendremos suficiente tiempo para hacer lo importante. Este, no deja de ser un tema complicado porque hay consideraciones personales, familiares y prioridades que cada uno se pone.

No obstante está muy relacionado con el anterior punto: Hay que tener muy claro cuál es nuestro objetivo. Si tenemos obligaciones por encima de nuestro proyecto (por ejemplo un hijo) tenemos que tener claros los límites que puede tener nuestro proyecto. Lo que tampoco podemos es pretender estar 24 horas en nuestra startup y luego quejarnos de que nuestro hijo es rebelde, no nos hace caso, etc.

El camino puede ser sinuoso; Puede tener zonas oscuras, abruptas, pero si sabemos dónde vamos, aunque nos desviemos por el camino, acabaremos regresando al rumbo correcto. Nunca es fácil, y siempre se paga un precio. Hay que elegir a qué dedicamos nuestro tiempo y a qué se lo negamos. Y aquí debemos decidir conscientemente.

Debemos emplear nuestro tiempo en lograr las metas que nosotros mismos nos pongamos para lograr el objetivo final. Otro tema es que nos equivoquemos en estas metas; En el camino.. pero lo iremos viendo a medida que avanzamos. Lo que tenemos que hacer es llevar un control con nuestros logros; Tachar de una lista lo que vamos logrando.. y ver que nuestras listas de tareas completadas aumenten, y que vayan en la dirección correcta.

En definitiva: hacer lo que haya que hacer para vencer las dificultades y lograr esa gran cosecha sembrando en el desierto: “SIN EXCUSAS: ¡A jugar como un campeón! – ¡A ganar!” – No importa lo difícil que pueda parecer lograr el objetivo: Lo que importa al final es lograrlo.

Y como digo siempre: Es más fácil decirlo que hacerlo..
¡Gracias por leerme! – Ojalá que te haya servido para algo

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